viernes, 30 de abril de 2010

TRADICIÓN Y CREATIVIDAD †MONS. RAMÓN BENITO DE LA ROSA Y CARPIO (arzobisprensa@hotmail.com)

TRADICIÓN Y CREATIVIDAD
†MONS. RAMÓN BENITO DE LA ROSA Y CARPIO
(arzobisprensa@hotmail.com)

Vale la pena acercarse a la exposición de arte titulada “La Virgen de la Altagracia. Otras miradas”, abierta desde el lunes 19 de abril 2010, en la Oficina  Senatorial de la Provincia de Santiago, Calle del Sol No. 10.
Son veinte obras, de las cuales cinco dibujos, cinco cerámicas, cinco pinturas y cinco tallas sobre metal.
Es interesante constatar cómo en ellas se unen de manera armoniosa la tradición, que nunca pasa de moda,  en este caso la Virgen de la Altagracia, y la creatividad que hace nuevas todas las cosas. Es, pues, arte moderno, que hunde sus raíces en el alma imperecedera de los pueblos.
No es la primera exposición que veo sobre la Virgen de la Altagracia. La primera que conocí la propició Mons. Polanco junto al Museo de las Casas Reales en el año 1977, exponiendo las obras en  Higüey  y en Santo Domingo. En esta habían obras artísticas de hasta el siglo XVII. Luego fui testigo de las propiciadas por Doña Virginia Roca, cuyas exposiciones  se hicieron en Higüey, Santo Domingo y Santiago; y otra más reciente del Centro Cultural León en el Parque  Colón de Santiago.
 Un gran número de artistas dominicanos, antiguos y modernos, han tratado el tema de la Virgen de la Altagracia, siempre con el dato curioso e interesante: todas son Altagracias, pero ninguna es igual a la otra.
Me parece útil que para la exposición 2010 de “La Virgen de la Altagracia. Otras miradas”, deje hablar a María Belissa Ramírez  de Zaiek, según el “brochure”  que sirve de guía a dicha exposición:  
“Los artistas  entresacan el detalle del género por el que cada uno se caracteriza. Trabajan y mezclan de este mundo, al cual están íntimamente familiarizado, los detalles de la dominicanidad como lo hace Ernesto Rodríguez en su trabajo de cerámica y su mirada de La Virgen   con su natural imagen alrededor de la paz; de la vida de la ciudad misma; del rico legado cultural dominicano; y de una religión popular.
La obra de Mc Junior (cerámica) yuxtapone elementos de estas distintas esferas; frecuentemente creando un efecto perturbador  que refleja la realidad de una cultura en la cual el pasado y el presente, lo secular y lo espiritual, están vinculados en un inextricable, pero tenue balance.
 En las pinturas de Juan Gutiérrez está protagonizada el arquetipo de la ideología cristiana. Emblemas de la gracia y de la posibilidad de redención. El artista se enfocó  en esta figura mostrando la madona con la capacidad de formar actitudes culturales fundamentales.
Joan Alberdy Padilla,  por su parte, a partir del uso del metal asocia la imagen de La Virgen con elementos que se resaltan en su reproducción, aun con su tratamiento monocromático  resalta algunos de los símbolos que caracterizan La Virgen de la Altagracia entre los que se destacan: su resplandor, la corona en su cabeza como reina del cielo y el velo por estar casada; detrás de ella, su esposo San José y por supuesto el niño Jesús  durmiendo sobre un pesebre”.
 El autor es el Arzobispo Metropolitano de la Arquidiócesis de  Santiago.

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