lunes, 24 de octubre de 2016

Papa Francisco: ¡Es tiempo de ser valientes y anunciar el amor de Dios!

Papa Francisco: ¡Es tiempo de ser valientes y anunciar el amor de Dios!




Por Álvaro de Juana

El Papa en el Ángelus. Foto: L'Osservatore Romano
El Papa en el Ángelus. Foto: L'Osservatore Romano


VATICANO, 23 Oct. 16 / 05:31 am (ACI).- El Papa Francisco presidió el Ángelus del domingo ante unas 50.000 personas y comentó la segunda lectura de San Pablo a Timoteo y habló de los misioneros y la evangelización puesto que hoy se celebra el Día Mundial de las Misiones.
“En este pasaje autobiográfico de San Pablo se refleja la Iglesia, especialmente hoy, jornada Misionera Mundial, cuyo tema es ‘Iglesia misionera, testimonio de misericordia’”, expicó el Papa.
“En Pablo la comunidad cristiana encuentra su modelo, en la convicción que es la presencia del Señor a hacer eficaz el trabajo apostólico y la obra de evangelización. La experiencia del Apóstol de los gentiles nos recuerda que debemos comprometernos en las actividades pastorales y misioneras, por una parte, como si el resultados dependiese de nuestros esfuerzos, con el Espíritu de sacrificio del atleta que no se detiene ni si quiera frente a las derrotas; por otra, sabiendo que el verdadero éxito de nuestra misión es don de la gracia”, dijo el Papa. “Es el Espíritu Santo que hace eficaz la misión de la Iglesia en el mundo”, subrayó.
Francisco exclamó que “¡hoy es tiempo de misión y tiempo de coraje!”. “Coraje para reforzar los pasos vacilantes, de retomar el gusto el ‘gastarse’ por el Evangelio, de adquirir confianza en la fuerza que la misión lleva consigo”.
El Papa aclaró que “es tiempo a coraje también aunque tener coraje no signifique tener garantía de éxito”. “Se nos pide el coraje para luchar, no necesariamente para vencer; para anunciar, no necesariamente para convertir”, aseguró.
Todavía más: “Nos es pedido el coraje para ser alternativos al mundo, pero sin ser agresivos o polemistas”, advirtió. “Se nos pide la valentía para abrirnos a todos, sin disminuir nunca el carácter absoluto y la singularidad de Cristo, único salvador de todo”, afirmó. También “se nos pide valentía para resistir a la incredulidad, sin ser arrogantes”.
que “la Virgen María, modelo de la Iglesia ‘en salida’ nos ayude a todos, con la fuerza de nuestro bautismo, discípulos misioneros para llevar el mensaje de la salvación a toda la familiahumana”.
Después de rezar, el Santo Padre saludó a la comunidad de peruanos residente en Roma que llevaban una imagen del Señor de los Milagros. “Dirijo un pensamiento especial a la comunidad peruana de Roma, aquí reunida con la sagrada Imagen del Señor de los Milagros”. 

jueves, 18 de febrero de 2016

Cuaresma y Misericordia




Monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, Arzobispo Emérito de Santiago

El mensaje que el Papa nos ha enviado en el tiempo de la Cuaresma, es un mensaje que siempre toca tópicos que nos ayudan a la realidad. Sean católicos los que lo vean o lo escuchen o no sean católicos, son mensajes en realidad que contienen una dimensión o unas ofertas para la vida a nivel universal.
Este año, el Papa va a poner, en la dinámica que él mismo se ha impuesto, de que sea un año dedicado a la misericordia. En Cuaresma nos invitará a la misericordia y nos invitará a realizar obras de misericordia, esas obras de misericordia que siempre se tienen en la Cuaresma, que nos invitan a pensar en los pobres, a compartir los bienes que tenemos, a visitar a los presos, a todo aquel que está necesitado.
La Cuaresma en realidad es una invitación a todo ser humano, a volver su mirada a los demás y a convertir el corazón, a cambiar las actitudes; convertirse, no solamente es convertirse a Dios, es también convertirse a los hermanos. El amor a Dios comienza por el amor a los hermanos.
Dios es misericordioso y nos pide a nosotros que también seamos misericordiosos como Él es misericordioso.
La Cuaresma es un tiempo muy oportuno para recordar la misericordia de Dios en los seres humanos y la misericordia de los seres humanos con los otros seres humanos.

Mensaje de la Conferencia del Episcopado Dominicano con motivo del día de la Independencia

Próximas elecciones y otras urgencias    
Introducción
1.    Nos dirigimos a todo el pueblo dominicano, hombres y mujeres de buena voluntad, en ocasión de la Fiesta Patria de la Independencia, del 27 de Febrero 2016. Esta vez queremos dirigir un mensaje breve de cara a la contienda electoral del 15 de mayo. 

2.    En primer lugar valoramos el avance hacia la madurez que como Nación hemos tenido en nuestra democracia. Nuestro pueblo ha ido tomando conciencia de que hay que participar activamente en los procesos electorales. También, valoramos que nuestros líderes políticos sepan comportarse con la debida cordura, atendiendo las orientaciones de la Junta Central Electoral, y acogiendo posteriormente, después de la contienda, los resultados del sufragio.
1. Próximas elecciones
A. Consideraciones
3.    Se ha dado inicio al proceso de la campaña y nuestra gente espera de los líderes políticos un comportamiento a la altura de un profesional de la política. Es decir, se anhela que las actividades proselitistas se desarrollen en base a los programas que ofrezcan los partidos, su posibilidad de ejecución y atendiendo a las prioridades de los problemas que afectan en su conjunto a nuestra sociedad dominicana.

4.    No es deseable una contienda política de bajo nivel, centrada en los aspectos negativos de los opositores como si quienes la realizan no tuvieran nada positivo que ofrecer de sí mismos como candidatos o como Partido; tampoco es deseable una campaña fundamentada en falsas promesas o en promesas irrealizables. Ni se espera de los candidatos ni de los partidos una promoción partidaria apoyada en las dádivas que fomentan el clientelismo. Y menos aún que desde el poder se usen los fondos públicos y los servicios que ofrece el Estado, para tal propósito. 

5.    Se desea una promoción publicitaria con sentido ecológico, que no ensucie el ambiente, saturando las calles y avenidas de afiches y letreros. Lo mismo hay que decir del ruido y del entaponamiento innecesario del transito que muchas veces se produce por las concentraciones en las salidas de las ciudades o en cualquier calle o avenida. Nuestro pueblo está hastiado del desorden. Y no les luce a los líderes políticos ser ellos quienes lo fomenten o propicien. 

6.    Una campaña electoral apoyada en principios, en valores y en programas, llevada con respeto y en sana coordinación con los opositores, habla mejor de la madurez política de los partidos y candidatos. 

B. Exhortaciones

7.    Exhortamos, pues, a realizar un proceso electoral en paz, con respeto del espacio y de las ofertas de los demás candidatos, abierta al diálogo y con un verdadero sentido de madurez humana y política. 

8.    Es lamentable que con frecuencia la política es vista como un medio para el enriquecimiento grupal o personal y no como lo que verdaderamente debe ser, un servicio al bien común. Peor aún, cuando el soporte económico de los partidos, en los períodos electorales, es sustentado con dinero sucio, ya sea procedente del narcotráfico, de los juegos de azar, de empresas evasoras de impuestos, o de fondos dilapidados del Estado. Todos necesitamos una política sana, limpia de corrupción, de lavado o de robo. Tenemos un pueblo trabajador y esperanzado en un mejor porvenir. Tenemos derecho a esperar lo mejor de nuestras instituciones y liderazgo político.  

9.    Los invitamos por su propio bien y el de la Patria a no invertir en candidatos políticos pensando obtener beneficios futuros. Inviertan en sus trabajadores y en obras sociales: eso sí que pone la base de una democracia sólida, que ninguna aventura política la puede derribar. 

10.    Les exhortamos a no ser indiferentes frente al manejo de las instituciones políticas.  Actuemos con la debida conciencia, digámosle no al clientelismo. Participemos conscientemente en la política,  depositemos el voto por el candidato que nos parezca mejor en principios,  en valores y en actitudes para ser un buen gobernante o un buen funcionario público. Valoremos su honestidad, sus raíces familiares, su testimonio de vida, su espíritu de servicio a la comunidad, su capacidad de administrar bien lo ajeno sin creerse dueño de lo que no le pertenece, y sus propuestas políticas.

11.    Vayamos a las urnas con verdadera conciencia ciudadana y no nos dejemos arrastrar por la masificación o por simples prebendas. Rechacemos y denunciemos las prácticas corruptas de la compra de cédulas y cualquier otra acción fraudulenta. No vendamos nuestra conciencia a la hora de votar. Nadie se sienta obligado a votar por aquel que le ofrece dádivas. Es la conciencia la que debe determinar el voto no la retribución por una prebenda recibida o el amiguismo. 


C. Apoyemos a la Junta Central Electoral y acojamos el resultado de los votos

12.    Por último, hacemos el llamado que siempre hemos hecho a los candidatos a puestos electivos. Demos un voto de confianza a la Junta Central Electoral para la organización de la contienda. Apoyemos sus medidas administrativas del proceso. Seamos celosos y vigilantes de nuestra democracia.

13.    Pasadas las elecciones, hay que respetar la decisión de la mayoría y acoger con beneplácito la decisión del pueblo expresada en las urnas. Sumémonos todos a las autoridades que resulten electas para que tengamos un gobierno que fortalezca la democracia, que sirva al bien común y que oriente el país por los mejores senderos, desarrollando la economía, fortaleciendo el sistema de salud y la educación, creando fuente de trabajo, invirtiendo en la seguridad ciudadana, mejorando nuestro sistema energético, ofreciendo mejores oportunidades a la juventud; que haga valer el imperio de la ley, y en fin, un gobierno que no incluya en su cultura política ni la corrupción, ni la impunidad, ni el soborno, ni sustente sus ingresos presupuestarios fomentando vicios que empeoran la salud social, como las bancas y juegos de azar, el exceso de bebidas alcohólicas; que actúe con transparencia y que gobierne en función del bienestar de todos. 

2. No olvidemos la ley de Partidos Políticos

14.    Por otra parte, pedimos encarecidamente y sugerimos que pasadas las elecciones del presente año, el Congreso se esfuerce con seriedad y responsabilidad a elaborar y aprobar la Ley de Partidos Políticos para una mayor transparencia y ordenamiento en el quehacer político y para el fortalecimiento de nuestra democracia.

3. Valoremos la vida

15.    Ya sabemos, y es preocupación de todos, el crecimiento del clima de violencia que va arropando poco a poco todos los ámbitos de nuestra sociedad. En febrero del año 2009, tuvimos que dedicar nuestro acostumbrado Mensaje al análisis y reflexión de esta problemática, bajo el título “¡Construyamos la Paz! Erradiquemos la violencia y la inseguridad”. Ahora sólo queremos hacer un breve llamado de atención.

16.    La vida que hemos recibido de Dios es un don de un valor único e incalculable. Hemos de apreciarla, cuidarla y preservarla. Sólo Dios tiene potestad sobre ella. De ahí que no podemos continuar dando muerte a nuestros semejantes o siendo indiferentes ante tanta sangre derramada por cualquier motivo y sin ninguna razón.

17.    Llamamos la atención de manera particular al Gobierno y a los sectores de mayor poder o influencia social a hacer todo tipo de esfuerzo, y la inversión que sea necesaria, a fin de que se detenga ya esta atmósfera de violencia e inseguridad que se va tornando un tanto asfixiante. Hagamos una campaña educativa y de concienciación a todos los niveles sobre la paz, la hermandad, la tolerancia, el valor de la vida y el respeto al hermano y a su entorno y pertenencias. Invirtamos en un proceso educativo que nos ayude a todos a sentir la importancia del vivir en la paz y armonía con nuestros semejantes y con los demás seres de la creación. Todos pongamos nuestro granito de arena, especialmente en el campo de la formación de la conciencia, y comenzando por nosotros mismos, con nuestros jóvenes y niños, miremos a nuestros semejantes como un don de Dios en sí mismo que merece ser tenido en cuenta, valorado y protegido.

18.    Reiteramos al Gobierno que debe hacer un mayor esfuerzo de inversión en los cuerpos de seguridad del Estado. Es tiempo de que se mejoren los salarios de los agentes del orden, se les ofrezca mayor capacitación y mejores equipamientos para sus labores.

4. Atención a la salud de los más necesitados

19.    En la Carta Pastoral sobre la Misericordia del 21 de enero de este año hacíamos alusión a varios problemas que afectan a nuestra clase más empobrecida. Entre estos veíamos el problema de tantos enfermos desamparados y desprotegidos que no cuentan con ningún recurso económico para hacer frente a su situación de saludad. Llamamos nueva vez la atención a seguir mejorando nuestro sistema de salud, que se agilice la inclusión de todos los dominicanos en la seguridad social, que se tenga más cobertura en lo referente a las enfermedades catastróficas, que se mejoren los servicios hospitalarios y que se haga todo lo posible para que los sectores más pobres tengan acceso a medicamentos más baratos y eficientes. Que los hospitales públicos cuenten con mayor presupuesto, que sus recursos sean manejados con mayor pulcritud y transparencia para un mejor servicio a los enfermos de menos recursos, y que se mejoren los salarios de los servidores de la salud. En el mismo orden también, hemos de prestar mayor atención a nuestros envejecientes, a los niños desamparados y las madres solteras.

5. El respeto a la ley y nuestro sistema de justicia

20.    Cuando miramos nuestra realidad y el comportamiento ciudadano en general, percibimos que hay muchos dominicanos que viven y se comportan con civismo y respeto a las leyes. Los hay en todos los niveles del tejido social. Gente que sabe convivir con los demás y que entiende que todos somos iguales ante la ley. Pero hemos de señalar que también hay otros dominicanos que les encanta vivir como los chivos sin ley, atropellando a todo el mundo y pasándole por encima a todo precepto y orden. Es grave y penoso cuando vemos estos comportamientos en los que tienen como tarea velar por el cumplimiento de la ley.

21.    Un tema delicado al que hacemos un llamado particular es al sector de la justicia. Reconocemos que hay muchos jueces serios y honestos que se esfuerzan en el cumplimiento de sus sagrados deberes, respetando y aplicando la ley en el dictamen de sentencias justas. En cambio otros son una vergüenza para la institución y el país. Hay que seguir saneando tan alto poder del Estado. No podemos seguir con un poder judicial amañado a intereses políticos, ni con jueces corruptos comercializadores de sentencias. Exhortamos a los actores de este ámbito del poder del Estado a seguir depurando a jueces y fiscales que no merecen tal dignidad. Que se castigue con la debida sanción a quienes cometan faltas graves en el ejercicio de sus funciones. Necesitamos una justicia apegada a la ley y que sea la misma para todos, sin importar su condición social, económica o política.

6. El cuidado a nuestra casa común

22.    El Papa Francisco, con alta preocupación, ante el calentamiento global que nos afecta a todos, ha publicado una Carta Encíclica titulada Laudato Si, en la que invita a todos los ciudadanos del mundo a actuar con una verdadera conciencia ecológica y a que hagamos todos los esfuerzos necesarios para proteger y cuidar nuestra casa común que es la tierra. 

23.    Invitamos a seguir cuidando nuestros ríos, limpiando sus afluentes, forestando sus orillas, protegiendo nuestros bosques, manteniendo limpias nuestras casas, barrios, calles y avenidazas. Cuidemos nuestros animales y especies, y sobretodo respetemos la integridad del ser humano.

24.    Dada la trascendencia de esta temática, esta Conferencia nos proponemos ofrecer próximamente una reflexión más ampliada, a la luz del documento del Santo Padre, sobre la realidad de nuestro hábitat, sobre nuestra Quisqueya, casa común de todos los que hemos tenido la dicha de nacer o vivir sobre éste nuestro apreciado terruño. 

25.    Que bajo la protección de la Virgen Santísima, nuestra madre de la Altagracia, el Padre de la Misericordia tenga compasión de nosotros, nos ilumine con la luz de su Espíritu y con la gracia de su Hijo nos ayude a construir un país más próspero, armonioso y en paz con todos.

Santo Domingo, República Dominicana, 27 de Febrero de 2016.

Dios les bendiga,


†Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez,
Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo, 
Primado de América, 

†Freddy Antonio de Jesús Bretón Martínez,
Arzobispo Metropolitano de Santiago de los Caballeros 

†Gregorio Nicanor Peña Rodríguez,
Obispo de la Altagracia, Higüey
Presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano

†José Dolores Grullón Estrella,
Obispo de San Juan de la Maguana 
Vicepresidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano 


†Francisco Ozoria Acosta,
Obispo de San Pedro de Macorís

†Diómedes Espinal De León,
Obispo de Mao-Montecristi 

†Julio César Corniel Amaro,
Obispo de Puerto Plata 

†Fausto Ramón Mejía Vallejo,
Obispo de San Francisco de Macorís 

†Andrés Napoleón Romero Cárdenas,
Obispo de Barahona 

†Héctor Rafael Rodríguez Rodríguez, M.S.C.,
Obispo de La Vega 

R. P. José Ulises Botello,
Administrador Diocesano de Baní 

†Amancio Escapa Aparicio, O.C.D.,
Obispo Auxiliar de Santo Domingo 

†Valentín Reynoso Hidalgo, M.S.C., 
Obispo Auxiliar de Santiago de los Caballeros 

†Víctor Emilio Masalles Pere,
Obispo Auxiliar de Santo Domingo 

†Ramón Benito De La Rosa y Carpio
Arzobispo Emérito de Santiago de los Caballeros

†Fabio Mamerto Rivas Santos, S.D.B.,
Obispo Emérito de Barahona

†Jesús María De Jesús Moya,
Obispo Emérito de San Francisco de Macorís 

†Antonio Camilo González,
Obispo Emérito de La Vega 

†Rafael Leonidas Felipe Núñez,
Obispo Emérito de Barahona

†Pablo Cedano Cedano,
Obispo Auxiliar Emérito de Santo Domingo

El Papa detalla su momento más personal en México: Su oración a la Virgen de Guadalupe

El Papa detalla su momento más personal en México: Su oración a la Virgen de Guadalupe

Vaticano, 18 Feb. 16 / 12:06 pm (ACI).- En la conferencia de prensa que concedió en el vuelo de México a Roma, como habitualmente hace a su regreso a Roma luego de un viaje internacional, el Papa Francisco explicó qué cosas le pidió a la Virgen de Guadalupe cuando rezó intensamente a sus pies en la Basílica dedicada a la Morenita en Ciudad de México.
Pregunta: ¿En qué sueña, en italiano y en español? ¿Qué le pidió a la Virgen de Guadalupe?
Papa Francisco: He pedido por el mundo, por la paz, por muchas cosas y la pobrecilla ha acabado con la cabeza así (risas). He pedido perdón. He pedido que la Iglesiacrezca sana. He pedido por el pueblo mexicano y una cosa por la que he pedido mucho para que los curas sean buenos curas y las monjas buenas monjas.
Yo diré que sueño en esperanto. No sé cómo responderé a esto. A veces sí recuerdo algún sueño en otro idioma, pero soñar en idiomas, no. Con figuras sí, mi psicología es así. Con palabras sueño poco. y los obispos buenos obispos como lo quiere el señor, por esto he rezado mucho. Pero… ¿las cosas que un hijo le dice a su mamá son un poco secretas no?

domingo, 14 de febrero de 2016

Sorprendente, Segundo Video del Papa, Interesante petición de oración

Marco Antonio Solis le canta hermosas letras Al Papa Francisco

Marco Antonio Solis, Canta Hermosas Letras al Papa Francisco

TEXTO COMPLETO: Homilía del Papa Francisco en Ecatepec, Primer Domingo de Cuaresma

CATEPEC, 14 Feb. 16 / 01:17 pm (ACI).- El Papa Francisco llegó esta mañana a Ecatepec para celebrar la Misa en el Centro de Estudios de Ecatepec. A continuación el texto completo de la homilía del Santo Padre:
El miércoles pasado hemos comenzado el tiempo litúrgico de laCuaresma, en el que la Iglesia nos invita a prepararnos para celebrar la gran fiesta de la Pascua. Tiempo especial para recordar el regalo de nuestro bautismo, cuando fuimos hechos hijos de Dios. La Iglesia nos invita a reavivar el don que se nos ha obsequiado para no dejarlo dormido como algo del pasado o en algún «cajón de los recuerdos».
Este tiempo de Cuaresma es un buen momento para recuperar la alegría y la esperanza que hace sentirnos hijos amados del Padre. Este Padre que nos espera para sacarnos las ropas del cansancio, de la apatía, de la desconfianza y así vestirnos con la dignidad que solo un verdadero padre o madre sabe darle a sus hijos, las vestimentas que nacen de la ternura y del amor.
Nuestro Padre es el Padre de una gran familia, es nuestro Padre. Sabe tener un amor único pero no sabe generar y criar «hijos únicos» entre nosotros. Es un Dios que sabe de hogar, de hermandad, de pan partido y compartido. Es el Dios del Padre nuestro no del «padre mío» y «padrastro vuestro».
En cada uno de nosotros anida, vive ese sueño de Dios que en cada Pascua, en cada eucaristía lo volvemos a celebrar, somos hijos de Dios. Sueño con el que han vivido tantos hermanos nuestros a lo largo y ancho de la historia. Sueño testimoniado por la sangre de tantos mártires de ayer y de hoy.
Cuaresma, tiempo de conversión porque a diario hacemos experiencia en nuestravida de cómo ese sueño se vuelve continuamente amenazado por el padre de la mentira, escuchamos en el evangelio lo que hacía con Jesús por aquel que busca separarnos, generando una sociedad dividida y enfrentada. Una sociedad de pocos y para pocos.
Cuántas veces experimentamos en nuestra propia carne, o en la de nuestra familia, en la de nuestros amigos o vecinos, el dolor que nace de no sentir reconocida esa dignidad que todos llevamos dentro. Cuántas veces hemos tenido que llorar y arrepentirnos por darnos cuenta que no hemos reconocido esa dignidad en otros. Cuántas veces —y con dolor lo digo— somos ciegos e inmunes ante la falta del reconocimiento de la dignidad propia y ajena.
Cuaresma, tiempo para ajustar los sentidos, abrir los ojos frente a tantas injusticias que atentan directamente contra el sueño y el proyecto de Dios. Tiempo para desenmascarar esas tres grandes formas de tentaciones que rompen, dividen la imagen que Dios ha querido plasmar.
Las Tres tentaciones que sufrió Cristo. Tres tentaciones del cristiano que intentan arruinar la verdad a la que hemos sido llamados. Tres tentaciones que buscan degradar y degradarnos.
Primera: La riqueza, adueñándonos de bienes que han sido dados para todos y utilizándolos tan sólo para mí o «para los míos». Es tener el «pan» a base del sudor del otro, o hasta de su propia vida. Esa riqueza que es el pan con sabor a dolor, amargura, a sufrimiento. En una familia o en una sociedad corrupta ese es el pan que se le da de comer a los propios hijos.
Segunda tentación: La vanidad, esa búsqueda de prestigio en base a la descalificación continua y constante de los que «no son como uno». La búsqueda exacerbada de esos cinco minutos de fama que no perdona la «fama» de los demás, «haciendo leña del árbol caído», va dejando paso a la tercera tentación, la peor, la del orgullo, o sea, ponerse en un plano de superioridad del tipo que fuese, sintiendo que no se comparte la «común vida de los mortales», y que reza todos los días: «Gracias te doy Señor porque no me has hecho como ellos».
Tres tentaciones de Cristo, Tres tentaciones a las que el cristiano se enfrenta diariamente.
Tres tentaciones que buscan degradar, destruir y sacar la alegría y la frescura del Evangelio. Que nos encierran en un círculo de destrucción y de pecado.
Vale la pena que nos preguntemos:
¿Hasta dónde somos conscientes de estas tentaciones en nuestra persona, en nosotros mismos? ¿Hasta dónde nos hemos habituado a un estilo de vida que piensa que en la riqueza, en la vanidad y en el orgullo está la fuente y la fuerza de la vida? ¿Hasta dónde creemos que el cuidado del otro, nuestra preocupación y ocupación por el pan, el nombre y la dignidad de los demás son fuentes de alegría y esperanza para vencer esas tentaciones?
Hemos optado por Jesús y no por el demonio. Si nos acordamos lo que escuchamos en el Evangelio, Jesús no le contesta al demonio con ninguna palabra propia sino que le contesta con las palabra de Dios con las palabra de la escritura. Porque hermanos y hermanas metámoslo en la cabeza con el demonio no se dialoga, no se pueda dialogar porque nos va a ganar siempre, solamente la fuerza de la palabra de Dios lo puede derrotar. Hemos optado por Jesús y no por el demonio.
Queremos seguir sus huellas pero sabemos que no es fácil. Sabemos lo que significa ser seducidos por el dinero, la fama y el poder. Por eso, la Iglesia nos regala este tiempo, nos invita a la conversión con una sola certeza: Él nos está esperando y quiere sanar nuestros corazones de todo lo que degrada, degradándose o degradando a otros. Es el Dios que tiene un nombre: misericordia. Su nombre es nuestra riqueza, su nombre es nuestra fama, su nombre es nuestro poder y en su nombre una vez más volvemos a decir con el salmo: «Tú eres mi Dios y en ti confío». ¿Se animan a repetirlo juntos tres veces? «Tú eres mi Dios y en ti confío».
Que en esta eucaristía el Espíritu Santo renueve en nosotros la certeza de que su nombre es misericordia, y nos haga experimentar cada día que «el Evangelio llega y llena el corazón y la vida de los que se encuentran con Jesús... sabiendo que con Él y en Él siempre renace la alegría» (Evangelii gaudium, 1)

martes, 3 de noviembre de 2015

Crean Pagina en Facebook pidiendo que el Papa Francisco Venga a Republica Dominicana





Crean pagina en Facebook pidiendo que el Papa Francisco venga a la República Dominicana Cuna de la Evangelización de las Américas.

La pagina aparece en con este dominio 

https://www.facebook.com/Un-Millon-de-Like-para-que-El-Papa-venga-a-RepDom-1560174300890244/?ref=hl
La meta es llegar a un millos de Like (Me Gusta) para llamar la atencion del Santo Padre y el vaticano para que tomen La Isla Caribeña en cuenta con la visita del Santo Padre.
Las expectativas de que el Papa Viaje ala Republicana son muy buenas porque El Mismo dijo al Ministro de Turismo que quiere venir a la Isla

Papa Francisco: El obispo no puede dejar de ser el pastor que da la vida por sus ovejas


VATICANO, 03 Nov. 15 / 10:17 am (ACI).- El Papa Francisco celebró este martes en la Basílica de San Pedro la Misa por los cardenales y obispos fallecidos en los últimos doce meses, donde recordó que quien es ministro de Jesús “no puede dejar de ser, a su vez, un Pastor dispuesto a dar la vida por las ovejas”.
En su homilía, el Santo Padre invitó a repensar “con gratitud también en la vocación de estos Ministros sagrados, tal como lo indica la misma palabra que hace referencia a la acción de administrar, es decir servir”. “Mientras pedimos para ellos el premio prometido a los ‘servidores buenos y fieles’, somos llamados a renovar la elección de servir en la Iglesia”, señaló.
Francisco dijo que esto “nos lo pide el Señor, quien como un siervo lavó los pies a sus discípulos más estrechos, para que como hizo Él lo hagamos también nosotros”. En ese sentido, destacó que Dios fue el primero que nos ha servido. “El ministro de Jesús, venido para servir y no para ser servido, no puede dejar de ser, a su vez, un Pastor dispuesto a dar la vida por las ovejas”, afirmó.
El Papa indicó que aunque para los ojos del mundo “quien sirve y da, parece un perdedor”, Dios muestra que quien pierde la vida “la encuentra porque una vida que se despoja de sí misma, perdiéndose en el amor, imita a Cristo: vence la muerte y da vida al mundo. Quien sirve, salva. Al contrario, quien no vive para servir, no sirve para vivir”.
En ese sentido, destacó que el Evangelio recuerda precisamente que “Dios ha amado tanto al mundo”. “Se trata de verdad de un amor tan concreto, así concreto que ha tomado sobre sí nuestra muerte. Y que para salvaros, nos ha alcanzado allí donde nosotros habíamos ido a parar, alejándonos de Dios dador de vida: en la muerte, en un sepulcro sin salida”.
“Es este el abajamiento que el Hijo de Dios ha  realizado, inclinándose como un siervo hacia nosotros para asumir todo lo que es nuestro, hasta abrirnos de par en par las puertas de la vida”, indicó.
Posteriormente, señaló que en el Evangelio Cristo se compara con la “serpiente elevada”, en referencia al episodio de las serpientes venenosas que en el desierto atacaban al pueblo judío que había salido de Egipto. Recordó que los israelitas mordidos por la serpiente no morían si miraban a la serpiente de bronce que Moisés, por orden de Dios, había colocado sobre un asta. De modo que una serpiente salvaba de las serpientes.
“La misma lógica está presente en la cruz, a la que Cristo se refiere hablando con Nicodemo. Su muerte nos salva de nuestra muerte”, afirmó.
“Este estilo de Dios, que nos salva sirviéndonos y anonadándose, tiene mucho que enseñarnos. Nosotros esperaríamos una victoria divina triunfante; Jesús, en cambio, nos muestra una victoria humildísima. Levantado sobre la cruz, deja que el mal y la muerte se vuelquen contra Él, mientras sigue amando. Para nosotros es difícil aceptar esta realidad”, añadió.
Finalmente, invitó a pedir “para nosotros aquello a lo que nos exhorta el apóstol Pablo, a saber: dirigir el pensamiento a las cosas de allá arriba, no a las de la tierra; al amor de Dios y al prójimo, más que a nuestras necesidades”.
“Que sea suficiente para nuestra vida la Pascua del Señor, para estar libres de los afanes de las cosas efímeras, que pasan y se desvanecen en la nada. Que nos baste Él, en quien están la vida, la salvación, la resurrección y la alegría. Entonces seremos siervos según su corazón: no funcionarios que prestan servicio, sino hijos que dan la vida por el mundo”, afirmó.
tomado de www.aciprensa.com

lunes, 2 de noviembre de 2015

La Depresión y la Respuesta de Dios...

¿Puede un cristiano sentirse deprimido? ¿Es pecado la depresión? ¿Por qué esta moderna plaga emocional afecta a tantas personas, incluidos creyentes consagrados y maduros en la fe? ¿No es Cristo el mejor médico y la oración la mejor terapia?
Estas preguntas, muy frecuentes, reflejan la inquietud de bastantes creyentes. Para ellos es difícil entender cómo una persona con fe en Cristo puede atravesar tiempos de depresión, agotamiento o sequía espiritual.
Se les hace difícil conciliar la exhortación de Pablo «estad siempre gozosos» con la realidad de hombres y mujeres de fe sufriendo una depresión.
Aun mayor perplejidad sienten cuando el problema afecta a los líderes espirituales, los pastores de la iglesia.

Vasijas de barro y no de oro

¿Qué nos enseña la Palabra de Dios al respecto? Un análisis detallado del texto bíblico arroja mucha luz, y en especial mucho consuelo, a los que sufren una depresión.
Para empezar, es difícil encontrar en toda la Biblia un solo personaje que no haya atravesado la angostura del valle o la oscuridad del túnel. Unas veces fue en forma de depresión (Elías en 1 R. 19:1-18; Jeremías, ver Jer. 20). Otras veces en forma de duda (Habacuc, Juan el Bautista); casi siempre con profundas experiencias de soledad y frustración (David, Pablo).
Al descubrir esta larga lista de héroes de la fe pasando por duras pruebas emocionales, nuestros ojos se abren a una conclusión realista: estos hombres y mujeres fueron gigantes en la fe, sí, pero también hombres de carne y hueso «sujetos a pasiones (sufrimientos) semejantes a las nuestras» (Stg. 5:17).
Y ello es así porque Dios, en su soberanía misteriosa, se vale de vasos de barro y no de oro, vasijas frágiles, por cuanto «el poder de Dios se perfecciona en la debilidad... porque cuando soy débil, entonces soy fuerte» (2 Co. 12:9-10).
Dios permite sombras en sus mejores instrumentos para que solo su nombre resplandezca. La depresión se presenta, por tanto, con mucha naturalidad en la Biblia.

Moisés, el líder que se quería morir

Vamos a analizar en detalle una de las crisis más destacadas de Moisés, el hombre escogido por Dios para ser guía del pueblo de Israel. Este gran hombre de fe, un verdadero modelo de quien se dice que «se sostuvo como viendo al Invisible», experimentó la depresión con gran intensidad hasta el punto de querer morir. Cansado de la desobediencia y las quejas constantes del pueblo, abrumado por el peso de la responsabilidad, sintiéndose muy solo y agotado, su espíritu desfallece:
Y dijo Moisés a Dios: ¿Por qué tratas mal a tu siervo? y ¿por qué no he hallado gracia en tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre mí? ...No puedo yo solo soportar a todo este pueblo que me es pesado en demasía. Si vas a tratarme así, yo ruego que me des muerte, si he hallado gracia a tus ojos; y que yo no vea mi desventura(Números 11:11-15)

Síntomas de la depresión

Veamos, en primer lugar, qué le pasaba a Moisés ya que los síntomas de su depresión son frecuentes y ayudarán al lector a identificarse con la tribulación de Moisés.
En una etapa inicial Moisés interpela a Dios y parece que le pide cuentas por su forma de actuar, incluso le reprocha que le llamara a esta tarea. Abundan los «por qué» que reflejan la protesta y la confusión del gran líder. Hasta cinco preguntas le formula Moisés a Dios, preguntas con un contenido netamente depresivo. Observemos cómo se siente perjudicado y maltratado, sentimientos típicos de la depresión cuando la mente distorsiona los hechos, tal como veremos después, y ve la realidad mucho peor de lo que es.
Moisés necesita verter libremente todo lo que hay en su corazón. Es una protesta terapéutica porque la libre expresión de pensamientos y emociones tiene un notable efecto liberador. Es como una descarga del peso que le oprime. Moisés no puede contenerse.
Necesita vaciar el enojo y la frustración contenidos en su corazón. Las palabras de Moisés, y sobre todo su forma y tono, revelan irritabilidad, otro síntoma habitual en la depresión. Es llamativo que Moisés, considerado «el hombre más manso de toda la tierra» (Nm. 12:3) llegue a este extremo de irritabilidad. El hastío y las palabras duras, casi agresivas, contra el pueblo, nos revelan a un hombre cansado, decepcionado, sin fuerzas para seguir adelante.
La descarga de Moisés llega a su máxima intensidad en Nm. 11:12: «¿Concebí yo a todo este pueblo? ¿Lo engendré yo para que me digas: Llévalo en tu seno, como lleva la que cría al que mama?»
Moisés deja entrever el deseo de abandonarlo todo. Hoy diríamos que le presenta su dimisión a Dios! Sin embargo en el versículo siguiente la descarga emocional empieza a dar sus frutos y ya es capaz de articular una queja más razonada y concreta: «¿De dónde conseguiré yo carne para todo este pueblo?» (Nm. 11:13)
Observamos, por tanto, cómo Moisés tiene una gran necesidad de vaciar su corazón, presentarle a Dios sus cargas. No podemos, sin embargo, omitir un hecho importante: Moisés no se queja de o contra Dios, sino a Dios. Aun en medio de su depresión, le habla a Dios desde una posición de sumisión y lealtad. No es pecado decirle a Dios cómo nos sentimos, aunque nuestra protesta sea tan enérgica como la de Moisés. El pecado radica más bien en la amargura de corazón acumulada tras meses o años de silencio. Silenciar nuestras cargas y dudas es un excelente caldo de cultivo para las crisis de fe.
Otro síntoma típico de la depresión son los pensamientos distorsionados. La manera de razonar, sentir y percibir la realidad se altera profundamente en el sentido de verlo todo desde una óptica pesimista y sin esperanza. Estos pensamientos negativos son característicos de la depresión y los vemos con gran claridad en este pasaje. Moisés, confundido por su visión depresiva, erraba en su valoración de Dios y en la evaluación de su trabajo. En cuanto a Dios, pensaba que le había abandonado e incluso que quería perjudicarle. En cuanto a sí mismo, se sentía un fracasado.
La crisis va in crescendo hasta culminar en Nm. 11:15 con las ideas de muerte: «Yo te ruego que me des muerte».
Es un proceso que tiene su lógica. Las ideas de fracaso, de inutilidad e incluso de culpa injustificada llevan a Moisés a sentirse como en un callejón sin salida en el que sólo la muerte parece una liberación. Primero, Moisés dirigió su hostilidad (queja) contra Dios; luego, contra el pueblo, y termina contra sí mismo. La tensión se había hecho insoportable. Moisés ha perdido su autoestima, hecho clave en toda depresión, y ello conlleva la pérdida de esperanza. Ante esta situación la única salida que ve es la muerte. Puesto que no hay luz por ninguna parte, lo mejor es desaparecer. Moisés no veía ninguna salida a su túnel.
Algunas personas con depresión grave pueden tener una experiencia similar a la de Moisés en cuanto al deseo de morirse. No olvidemos, en estos casos, que las ideas de suicidio en la depresión son la consecuencia de una mente que, enferma, es incapaz de pensar nada positivo. En este punto empezamos a entender que la depresión es, muchas veces, una verdadera enfermedad que afecta a la mente, los sentimientos e incluso la voluntad de la persona.

La causa de la depresión de Moisés

La descarga emocional –abrirle su corazón a Dios sin reservas- le da a Moisés luz en cuanto a su problema. El hombre confundido de la primera etapa está ahora en condiciones de ver su situación con más claridad, hasta el punto que él mismo llega a ver la causa de su depresión: «No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía» (Nm. 11:14). Brillante diagnóstico. El contexto anterior –Nm. 11:1-10- nos ayuda a entender la razones de su agotamiento. Las repetidas quejas del pueblo, murmurando sin cesar, habían llegado a agotar la paciencia de Dios mismo: «Y la ira de Jehová se encendió en gran manera» (Nm. 11:10).
No sorprende entonces, la tremenda tensión emocional de Moisés que acaba por minar su resistencia psíquica. Estamos ante una clara depresión por agotamiento.
Ahí tenemos, deprimido y sin esperanza, al siervo a quien Dios había confiado una misión muy especial: conducir al pueblo por el desierto, un desierto tan literal como metafórico. La desobediencia del pueblo había agotado la paciencia y la capacidad de resistencia de Moisés hasta llevarle a una depresión profunda.

La respuesta de Dios

Llegados a este punto debemos examinar un aspecto crucial del pasaje que es también clave para un adecuado tratamiento del deprimido: ¿Cómo actúa Dios? Veamos la respuesta que le da a Moisés:
Reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales. Y tráelos a la puerta del Tabernáculo y esperen allí contigo. Y yo descenderé y hablaré allí contigo y tomaré del espíritu que está en ti y pondré en ellos. Y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo(Números. 11:16-17)
En el momento más necesario, cuando Moisés no puede más y desea la muerte, surge la palabra balsámica del médico supremo. Dios sabía bien la causa del estado de Moisés y la respuesta viene de la manera más adecuada. En la forma de actuar del Señor hay tres aspectos que queremos destacar. Dios le provee a Moisés de las tres cosas que más necesitaba:

Comprensión

Dios no censura a Moisés por su depresión ni le trata ásperamente; ni una palabra de reproche sale de la boca del Señor. La comprensión sustituye a la reprensión.
Dios se nos presenta como maestro de la simpatía hacia el atribulado. Lo que menos necesitaba Moisés en aquel momento eran palabras de reproche. A nosotros, humanamente, nos podría parecer que Moisés merecía algún tipo de corrección. Pero el «Señor es lento para la ira y grande en misericordia» (Sal. 86:15).
Esta respuesta de Dios constituye una iluminadora advertencia para los que se apresuran a emitir juicios condenatorios o gestos de desaprobación cuando ven a un hermano como «caña cascada o pábilo que humea» (Is. 42:3). Si queremos parecernos a nuestro Maestro, haremos bien en imitarle: la misericordia, la comprensión y la simpatía deben abundar mucho más que el juicio severo, la reprensión o la condenación hacia el que sufre.

Ayuda práctica

Dios provee una salida. La respuesta de Dios no se limita a comprender a su siervo deprimido, sino que es sumamente práctica.
Le proporciona la ayuda más asequible para que Moisés pueda salir de la depresión. El estado emocional de Moisés era muy parecido a una ciudad asediada por el enemigo. Lo más urgente es encontrar una salida que alivie este cerco.
Observemos que Dios no le da una «solución» instantánea, de manera que el problema desaparezca de forma mágica. No olvidemos que la palabra solución no aparece en la Biblia ni una sola vez. En cambio sí se nos promete que «fiel es Dios que no permitirá que seáis probados más allá de lo que podéis soportar, sino que juntamente con la prueba dará también la salida» (1 Co. 10:13).
Dios no cambió a Moisés por otro líder ni siquiera le dió oportunidad para un tiempo de descanso. El pueblo siguió siendo conflictivo; el peso de la dirección seguía estando allí. Pero algo muy importante sí cambió: Dios le dio la salida precisa, le proporcionó los instrumentos adecuados para afrontar la situación: «Setenta ancianos del pueblo llevarán la carga contigo y no la llevarás tú solo». Dios provee la salida adecuada en el momento adecuado.

Estímulo para su autoestima

Queda claro que Dios no consideró un pecado la depresión de Moisés. Si hubiese sido así, Dios le habría apartado de tan estratégica responsabilidad. Lejos de ello, le reafirmó en su tarea con una frase luminosa y terapéutica: «..y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos» (Nm. 11:17). Una vez más Dios se nos revela como un exquisito conocedor de la mente humana. ¿No se había quejado Moisés de que Dios le trataba mal y de que casi le había desechado? (Nm. 11:11).
La autoestima de Moisés, tan deteriorada, necesitaba una buena dosis de renovación. La frase «tomaré del espíritu que está en ti y pondré en ellos» implicaba dos grandes estímulos: por un lado, Dios no se había olvidado de Moisés, su espíritu estaba todavía presente en el líder del pueblo.
Por otro lado, ¡Dios no podía insuflar un espíritu alicaído y débil en los otros ancianos! La lógica de Dios se hace aplastante: «Moisés, sigo creyendo y confiando en ti» es el mensaje claro que Dios le transmite con su decisión. Moisés estaba en depresión, pero era capaz de entender este mensaje: «si Dios toma de mi espíritu para darlo a otros, señal de que no debo ser tan desastre...».
El trato amoroso y delicado de Dios surtió efecto. Moisés pudo salir del valle oscuro de la depresión. Los acontecimientos posteriores de su vida nos muestran que esta crisis no fue estéril. Sin duda Moisés pudo aprender valiosas lecciones de esta dolorosa experiencia. El autor de Hebreos (He. 11:26-27) nos revela dos de los grandes secretos de la fe de Moisés:
«Tenía la mirada puesta en el galardón»
«Se sostuvo como viendo al Invisible»
Esta doble expresión de la fe de Moisés es la columna que le permitió asirse de Dios en la hora oscura de su depresión. Es la misma columna que todo creyente tiene a su alcance.
Autor: Dr. Pablo Martínez Vila
tomado de http://www.jovenes-cristianos.com/area-cientifica/psicologia-relaciones/la-respuesta-de-dios-ante-la-depresion.html 

martes, 1 de septiembre de 2015

La autoridad de Jesús trasciende todo...

Evangelio según San Lucas 4,31-37. 


Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y enseñaba los sábados. 
Y todos estaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad. 
En la sinagoga había un hombre que estaba poseído por el espíritu de un demonio impuro; y comenzó a gritar con fuerza; 
"¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios". 



Pero Jesús lo increpó, diciendo: "Cállate y sal de este hombre". El demonio salió de él, arrojándolo al suelo en medio de todos, sin hacerle ningún daño. 
El temor se apoderó de todos, y se decían unos a otros: "¿Qué tiene su palabra? ¡Manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen!". 
Y su fama se extendía por todas partes en aquella región. 


El poder y la autoridad de Jesús transcendían mas allá de lo común, la propia palabra nos recuerda en cada oportunidad que éste hablaba con tanta autoridad que los demonios se sometían a él, cosa que falta hoy día en todas las esferas de la sociedad, vemos como los gobiernos y las autoridades civiles dejan de tomar decisiones porque les falta la autoridad de Dios, esa que rompe todo esquema y toda barrera para lograr lo que es bien común, sin importar lo que suceda porque dicha autoridad es para el bien de todos y todas.
los demonios se vieron amenazados por la presencia de Jesús, pues donde él llega todo cambia y se transforma para bien de los que siguen sus mandatos.

El demonio no debe tener la oportunidad de hablar, no se le debe escuchar, vemos aquí como Jesús le ordena hacer silencio, manda a callar y a salir del hombre al demonio que lo poseía, dejando al muchacho libre de forma asombrosa para la vista de todos los que allí estaban. Se preguntaban sobre la autoridad de Jesús, como es que los demonios le obedecen? decían...

oremos pidiendo la autoridad de Jesús en nuestras vidas, familia, empresas, comunidades religiosas y el mundo, que no impere más la autoridad del hombre que es débil e insegura, sino que sea la misma gracia de Dios la que nos mueva día a día para seguir el rumbo de una vida que nos permita vivir la voluntad de Dios en nuestras familias...
Por Humberto Fernández 

miércoles, 26 de agosto de 2015

No a la Hipocresía

Cuidado de no estar llenos de hipocresía y maldad
Tiempo Ordinario

Mateo 23, 27-32. Tiempo Ordinario. Vivir con autenticidad, venciendo el miedo al qué dirán, la rutina o ley del menor esfuerzo.


Por: Misael Cisneros | Fuente: Catholic.net 



Te adelantamos las Reflexiones del Evangelio de la 21a. Semana del Tiempo Ordinario,  del domingo 23 al sábado 29 de agosto 2015.
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Del santo Evangelio según san Mateo 23, 27-32
En aquellos días, dijo Jesús: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia! Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad. «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, y decís: "Si nosotros hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no habríamos tenido parte con ellos en la sangre de los profetas!" Con lo cual atestiguáis contra vosotros mismos que sois hijos de los que mataron a los profetas.¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres! 

Oración introductoria
¡Oh! Espíritu Santo, Espíritu de Verdad, dirige mi corazón para actuar siempre de cara a la verdad. ¡Oh! Espíritu de santidad, ven y renueva mi intención. Ven, Espíritu de amor, enséñame a orar.

Petición
Jesús, dame la gracia de buscar siempre la verdad.

Meditación del Papa Francisco
En este grupo están los cristianos que no dan testimonio. Son cristianos de nombre, cristianos de salón, cristianos de recepciones, pero su vida interior no es cristiana, es mundana. Uno que se dice cristiano y vive como un mundano, aleja a los que piden ayuda a gritos a Jesús.
Luego están los rigoristas, a quienes Jesús regaña porque que cargan mucho peso sobre los hombros de la gente. Jesús les dedica todo el capítulo 23 de san Mateo. Hipócritas, explotáis a la gente, les dice Jesús. Y en vez de responder al grito que pide salvación alejan a la gente.
Y finalmente está el tercer grupo de cristianos, los que ayudan a acercarse a Jesús. El grupo de cristianos que tienen coherencia entre lo que creen y lo que viven, y ayudan a acercarse a Jesús, a la gente que grita, pidiendo salvación, pidiendo la gracia, pidiendo la salud espiritual por su alma. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 28 de mayo de 201, en Santa Marta).
Reflexión
Jesús sigue fustigando el pecado de hipocresía. Aparentar por fuera lo que no se es por dentro, como había condenado los árboles que sólo tienen apariencia y no dan fruto. Aquí desautoriza a las personas que cuidan su buena opinión ante los demás, pero dentro están llenos de maldad.

¿Se nos podría achacar algo de esto a nosotros? ¿No estamos también preocupados por lo que los demás piensan de nosotros, cuando en lo que tendríamos que trabajar es en mejorar nuestro interior? Sabemos que Dios conoce nuestro interior y no podemos engañarle, por ello vale más ser transparentes ante Dios que aparentar lo que no somos ante los hombres. ¿Sería muy exagerado tacharnos de sepulcros blanqueados?

También conviene evaluarnos en el otro aspecto que Jesús denuncia. ¿Somos personas que de palabra se distancian de los malos como los fariseos de sus antepasados, pero en realidad somos tan malos o peores que ellos, cuando se nos presenta la ocasión? Puede ser que emitamos juicios temerarios contra nuestro prójimo, considerándoles inferiores a nosotros, cuando en realidad lo que Cristo nos pide es perdonar y no pensar mal de nadie. En este caso, Cristo poseía la autoridad para denunciar la actitud hipócrita de los fariseos, sin embargo sabemos por el mandato de Cristo, el de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, a nosotros, no nos compete este derecho.

Diálogo con Cristo
Padre bueno, dame la gracia de salir de esta oración decidido a vivir siempre con autenticidad venciendo el miedo al qué dirán, la rutina o ley del menor esfuerzo, para aspirar a ser tu discípulo y misionero. Aumenta mi generosidad para aportar todas mis cualidades, mi ingenio e incluso mis recursos materiales para llevarte a los demás.

Propósito
Ante las dificultades del día de hoy, recitar la jaculatoria: Cristo, en Ti confío.

 Tomado de https://www.google.com.do/#newwindow=1&q=agencias+de+noticias+catolicas