sábado, 21 de agosto de 2010

"LA PERSONA QUE YO QUIERO SER"
( saulo h.)

“Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un ángel hasta que rayaba el alba” (Gén. 32, 24)

Usted nunca llegará a ser lo que quiere, hasta que no elimine lo que suele ser. Dentro de cada persona habita el pequeño o la pequeña niña que le precedió. Lo que usted es hoy, está enraizado en la niñez que tuvo y en las experiencias que le acompañaron. Su autoestima, el manejo de su sexualidad, su conocimiento de lo que es interiormente, sus problemas de temperamento… están profundamente plantados en sus primeros y más importantes recuerdos.  Muchas veces, ocultas y reprimidas bajo nuestra despampanante apariencia y presencia, se encuentran una cantidad de inseguridades y temores que provienen de un(a) niño(a) tembloroso(a), enojado(a) y confundido(a).

Debajo de nuestros defectos más peligrosos y vergonzosos, siempre están ocultas situaciones que deben ser enfrentadas. Cómo explicaba en el mensaje de la semana anterior, cada uno de nosotros posee un cierto grado de disfunción interior, que no reconocemos y que, por tanto, no superamos. Esa es la causa por la que podemos dar una orden a nuestra cabeza para que haga, razone y actúe según nos conviene, pero esa orden nunca funcionará en nuestra vida porque la discapacidad que cargamos no permitirá que hagamos y tengamos lo que deberíamos. La seguridad sólo llega cuando uno logra enfrentar las discapacidades que cargamos o, mejor dicho, arrastramos. Si usted quiere ser una persona diferente y tener una vida diferente, deberá enfrentar desde este mismo momento lo que han sido sus fracasos y desgracias. La paz sólo viene cuando usted se enfrenta a sí mismo. Yo no le tengo tanto miedo a los demonios, ni a la brujería ni a las maldiciones, ni a los asaltantes. No deseo jamás estar en medio de ninguna de estas situaciones, pero no me inquietan tanto. Si hay algo contra lo que estoy en constante lucha, es con el enemigo que llevo dentro.

El niño manipulado por el pasado que está dentro de mí, es mi peor pesadilla. Otras personas y otras cosas pueden intentar hacerme retroceder, pero sólo el enemigo en mí es capaz de lograrlo. El enemigo  al que permitimos tome las decisiones y escoja las palabras, puede dejarnos en la ruina y en la soledad más aterradora. Es tiempo de que usted enfrente esas viejas situaciones. Hoy es el día escogido por Dios para que usted se enfrente a usted mismo. La Biblia dice que Jacob se quedó solo. No estaba precisamente solo por su propia decisión, estaba solo porque fue dejado solo. Y Dios llegó para luchar contra él. Llegó para luchar contra el (la) niño(a) sufriente, manipulador(a), controlador(a), egoísta y lleno(a) de inseguridades que había en él (ella) y darle una nueva identidad. Luchó contra Jacob hasta rayar el alba. Luchó con él para hacerlo salir de su discapacidad. Una gran cantidad de gente ha luchado contra usted para ayudarlo a que interiormente se supere y se levante, pero al cabo de un tiempo se han rendido en su lucha. Mucha gente ha intentado hacerle entender que tiene que cambiar, pero al cabo de un tiempo de lucha sin frutos, se han rendido. Usted no ha sido fácil. Es tan duro(a) y tan orgulloso(a), que los que le han querido ayudar, han optado por abandonar. Pero Dios no se rinde.

Él sabe lo que usted puede ser, conoce perfectamente el (la) esposo(a) en que se puede transformar, el papá o la mamá en que se puede convertir, el (la) profesional, empresario(a), dirigente o servidor(a) que puede llegar a ser y Él está decidido a luchar contra usted para que lo logre. Dios no se ha rendido con usted. Hay una nueva persona que levantar, una nueva creatura que revelar y una nueva identidad que otorgar. Usted debe tener la vida y la familia que soñó y lo único que puede impedir que lo alcance se encuentra escondido justamente dentro de usted. No fuera, dentro. Cómo ángel enviado por Dios, he venido a confrontarle y a desafiarle. He venido a inquietarle para que luche. Luche por su vida, luche por su matrimonio, luche por sus hijos, luche por su futuro, luche por conocer su lugar, luche por conocer el poder de Jesucristo que le quiere bendecir.

Una persona nueva está a punto de nacer. No es tarde. Aunque en su vida parece que está casi rayando el alba, la victoria es suya. Solamente la fuerza del Espíritu Santo le capacitará para que de una vez por todas luche y pueda ser libre interiormente. Solo  entonces estará  listo(a) para recibir de Dios su nuevo nombre y su nueva oportunidad.

                                    Dios te bendiga y que este mensaje lo medites 

                                    y lo pongas en practica.

                                    publicado por: ANMY CAROLINA ORTIZ

No hay comentarios: