miércoles, 6 de julio de 2011

Formacion para Músicos Católicos

El músico católico, dentro del ejército de Cristo, es de las unidades de elite, pues nuestra tarea está en combatir inserto en el campo del enemigo; y estas unidades se caracterizan por su determinación al actuar, por lo radical de sus acciones y por su excelente preparación. ¿Interprete o músico?

Existe una sutil diferencia, pero fundamental entre ser un interprete de música católica o ser un músico católico.
El interprete de música católica es un individuo cualquiera que sabe algo de música y que así como interpreta música secular, también interpreta música católica; sin un compromiso mayor o inclusive una espiritualidad que le acompañe; simplemente es un artista.

El músico católico, es un servidor, para el la música no es tan solo arte, es más, es una herramienta para salvar almas }, es una misión confiada por Dios, es una excusa para anunciar el evangelio y un arma poderosa para expulsar el mal y disipar las tinieblas. El músico católico es un artista, pero un artista para Dios; más aún, este no solamente es músico, sino que lleva una espiritualidad que lo avala como cristiano, que lo mantiene en el camino correcto y que le permite anunciar el mensaje de Dios, o sea ser un puente entre Dios y los hombres, un profeta.

Ahora, ¿que eres tú?, ¿un músico católico o un interprete?
El alimento del músico católico No solo para el músico, sino que para todo cristiano existen ciertos alimentos espirituales que debe consumir con frecuencia, para mantener una dieta balanceada y así tener la fortaleza y el vigor que se necesitan para el combate, estos son:
  • 1. Eucaristía: Asistir a misa y comulgar, lo óptimo es todos los días o lo más posible y obviamente no faltar a la misa del día domingo y a las de precepto, además si es posible trata de cantar en alguna misa.
  • 2. Confesión periódica: Hasta el más santo peca siete veces al día. Los que dicen que se confiesan con Dios directamente, son los primeros que deben ir a confesarse o de lo contrario pueden empezar a buscarse alguna otra Iglesia light que acepten esa aberración; por que los católicos verdaderos sabemos que el mismo Jesucristo instituyo la confesión, -lo que ustedes aten en la tierra quedara atado en el cielo, lo que desaten, quedará desatado- (Mt 16, 19)
  • 3. Adoración al Santísimo: Este es un momento de intimidad con Dios, que nos llena el corazón y nos ayuda a creer cada día más en el. El milagro más grande que tenemos como Iglesia Católica es la presencia real de Cristo en la Ostia Consagrada; nuestros ojos muchas veces nos engañan, pero es real, ese pedacito de pan es el Señor.
  • 4. Oración Personal: Jesús en varias ocasiones se retiraba a orar en soledad, la oración personal es el momento en el cual uno entra en contacto con Dios en privado, para contarle tus cosas, alabarlo, pedirle, leer la palabra, darle gracias y porque no, si es necesario reclamarle.
  • 5. Oración del Rosario: María es nuestra intercesora, nuestra madre y nuestra mejor aliada, mantenernos a su lado no cuesta nada, si somos fieles al Rosario ella siempre será la primera en ayudarnos en los momentos de dificultad y cuando le queramos pedir algo al Señor de seguro también estará ahí para interceder por nosotros.
  • 6. Leer la Palabra del Señor: Toma tu Biblia, que esta nunca te falte, llévala contigo a todas partes y una vez al día como mínimo, encomiéndate a Dios y pídele que te hable, cierra tus ojos y di de corazón -habla Señor que tu siervo escucha- y abre tu Biblia donde sientas, lee, aun que no entiendas y luego medita lo que leíste, esto te alimentará y te formará.
  • 7. Cántale al Señor: Cantar es lo que sabes hacer mejor y es el carisma que el Señor te regaló, úsalo también para cantarle a el en la intimidad, para esto utiliza cantos en los cuales le digas que le amas, que le alabas; pero no dejes nunca de hacerlo, Él es feliz escuchándote y cada vez que haces esto el siempre te bendice, más aún te aseguro que el es tu fans número uno; si no eres cantante pero eres músico, igualmente, toca tu instrumento para el Señor.

El Apoyo Mutuo

Hablábamos de no ser egoístas con nuestras canciones y con lo que aprendemos y con lo que hacemos, tanto para los cristianos en general como para los músicos en particular, el único digno de alabanza y adoración y el único que debe ser exaltado es Dios y nadie más; ahora a raíz de esto y para esto Dios nos otorga un carisma y este es nuestro deber hacerlo crecer, buscar como formarnos en el y como hacerlo dar fruto, lo importante es que no estamos solos siempre hay gente con más experiencia que nosotros y siempre hay quienes poseen menos experiencia.

Para los que poseen experiencia, nunca debemos cerrarle la puerta a alguien que nos pida ayuda, un consejo o simplemente alguna palabra de aliento, es más debemos ser acogedores, abiertos, buenos guías, sedientos de comunicar lo que sabemos y dar todo lo que este a nuestro alcance para ayudar a los más jóvenes en este ministerio de la música católica, aquí no existe la competencia, al contrario mientras más seamos mejor, lo importante es que los que seamos, seamos buenos hijos de Dios y buenos servidores y la única forma de que otros lleguen a serlo es a través de la enseñanza y de la tutela que los más experimentados le podamos entregar y de las oportunidades que podemos brindar, invitarlos conversar a orar y lo más importante a cantar.

Para los que tenemos menos experiencia, nunca olvidemos que "preguntando se llega a Roma", cada vez que veamos un músico con más experiencia, preguntemos, pidamos consejos, orientaciones, ayuda, etc.; no dejemos de buscar como aprender, investiguemos, leamos todo lo que nos puede servir para crecer en nuestro ministerio y en nuestra espiritualidad; nadie nace sabiendo y cada día nos damos cuenta de que sabemos menos, ahora según tu entrega a Dios, tu confianza y tu cercanía a el, el Espíritu Santo te regala enseñanzas y sin darte cuenta de pronto sabes cosas que no sabías y que te ayudan a crecer en este camino, esto no es magia, eso es el poder de Dios y es una muestra de el amor que te tiene; pero por lo mismo como todo lo que aprendes es un regalo de Dios así mismo, debes tu también debes enseñar, sin esperar nada a cambio.